Como cada año, el mes de septiembre está dedicado a la sensibilización sobre la demencia senil y, en particular, a la enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia (50-60% de los casos totales). En particular, el Día Mundial del Alzheimer (21 de septiembre), instituido en 1994, tiene como objetivo difundir a nivel mundial iniciativas dedicadas al conocimiento de la enfermedad.
Comencemos con algunos datos. Cada año el porcentaje de aparición de la demencia senil aumenta, pero el 75% de los casos no tiene un diagnóstico oficial. A este aterrador dato se suma la conciencia de que el 47% de los enfermos no tiene acceso a médicos cualificados. Lean estas estimaciones considerando que, actualmente, los enfermos de demencia en el mundo son 55 millones: en definitiva, un número casi igual al de los habitantes de Italia.
En lo que respecta especialmente a la enfermedad de Alzheimer, todavía hoy el diagnóstico de la enfermedad sigue siendo difícil por diversas razones: además de la falta de personal cualificado y, muchas veces, de los instrumentos necesarios, se añaden factores como el miedo al diagnóstico y a los costes de los tratamientos.
Las mayores esperanzas provienen mientras tanto del campo de la investigación. Precisamente en los últimos días han llegado novedades prometedoras relacionadas con un diagnóstico precoz: se ha identificado un nuevo posible biomarcador para el Alzheimer, la demencia frontotemporal y la demencia con Cuerpos de Lewy, que tendrían por tanto un mecanismo molecular común. Este resultado ha sido dado a conocer por el Instituto Centro San Giovanni di Dio Fatebenefratelli de Brescia.
Continuemos pues confiando en la investigación, nuestro recurso más valioso, pero no olvidemos nunca la importancia de la información y la prevención: ¡simples gestos de divulgación pueden realmente cambiar la vida de muchas personas!




