Cuando se dice que el afecto que los animales sienten por los humanos es una forma de amor puro, se piensa en historias como la que les vamos a contar.
Stella es una pastora alemana cuyo dueño, lamentablemente, fue afectado por el Covid-19. Con el agravamiento de su condición, el hombre fue llevado de urgencia al hospital Cisanello de Pisa donde, desafortunadamente, perdió la batalla contra la terrible enfermedad.
Mientras tanto Stella, que se quedó sola y triste, en cierto momento ya no pudo más: salió por la puerta de la casa y comenzó a vagar. Fue encontrada muchas horas después, exhausta, cerca del hospital. Nadie puede imaginar cómo Stella pudo haber entendido que su dueño se encontraba allí. Nadie puede decir cómo, después, de alguna manera comprendió que su amigo ya no estaba y se desmoralizó aún más.
Para la perrita hubo afortunadamente un pequeño final feliz: un pariente de su dueño la adoptó, regalándole un nuevo hogar y una nueva familia capaz de darle el amor que se merece.
¡Esperamos que ahora Stella recupere finalmente la energía y la alegría que la caracterizan!



